martes, 6 de diciembre de 2016

Montakit Fuenlabrada - Marko Popovic


Siempre es un placer hacer una entrada sobre el Fuenla, equipo pionero en equipaciones originales y en constante movimiento cuando se trata de concienciar a sus fans. Lo vimos con su edición navideña y lo volvieron a hacer el año pasado con una campaña conjunta con Ecovidrio, empresa encargada del reciclaje de vidrio en España. El objetivo era fomentar el reciclaje mediante varios actos promocionales como la posibilidad de conseguir entradas a cambio de un kilo de vidrio. #Fuenlavidrio además, donaría fondos por cada triple local encestado hasta final de temporada. Y vaya si anotaron, quizás el karma cumplió con su deber en favor del club porque hicieron una temporada para la historia: clasificación para la copa contra todo pronóstico, con camiseta incluida (los adoro); clasificación para playoffs y entrar en competición europea para esta temporada. Tan exitosa fue que una camiseta que iba a ser para unos pocos partidos, se convirtió en un amuleto usado frecuentemente. Visto el resultado, que no se acaben nunca estas iniciativas.

Internacional por Croacia, una carrera de prestigio por todo el viejo continente, participante en el Nike Hoop Summit de 2000 (junto a Randolph, Parker, Nachbar o S. Vidal), un año de formación NCAA en Southern Idaho... En pocas palabras, un curriculum excelso por el que se peleaban grandes clubes de Europa a principios de la temporada pasada. Pero la vida da muchas vueltas y el bueno de Marko tenía prioraridades: primero la familia, iba a ser padre, y luego el baloncesto. Así que a la hora de elegir ciudad se decantó por Fuenlabrada. Y vaya si acertó, allí se ha convertido en una de las grandes figuras de la liga ACB, despertando el interés de varios clubs euroliga como Panathinaikos (al que, para que veáis su unión con el club, le dio calabazas). Su mejor versión coincide con su madurez personal, evolucionando desde la posición de base a la de escolta donde ha explotado como anotador. Un jugador de gran calibre con un caracter sencillo y familiar, que se ha amoldado perfectamente a un club humilde pero de aspiraciones gigantes.